
La película constata los peligros que genera la capacidad de fascinación de un líder carismático, un profesor en este caso, que encauza la latente rebeldía juvenil hacia un uso viciado de las virtudes básicas —la unidad, la amistad, la lealtad, el sacrificio, la confianza…—, cuyo atractivo sigue siendo universal. Una capacidad de fascinación, en fin, que podría transformar en infame dictadura hasta la más probada de las democracias.
La manipulación de los grupos y colectividades está a la orden del día y no pocos políticos y personalidades la cultivan con asiduidad apoyándose en todos los medios a su alcance. Siempre es positiva la revelación de algunos de los mecanismos que se utilizan para esta instrumentalización interesada de las masas. Y, en este sentido, el film resulta interesante. No olvidéis que es un material muy útil en vuestros futuros proyectos educativos.
En este caso sería interesante que dejárais vuestras opiniones sobre la película.